Síndrome de dolor muscular diferido | Instituto de Estudios Universitarios Amerike

Síndrome de dolor muscular diferido

Diferido

Este síndrome sucede después de realizar un ejercicio intenso. Por lo general, cuando se excede la resistencia en una actividad. Los músculos que se ven principalmente afectados por este padecimiento son los que hacen contracción excéntricas. La razón es que este tipo de contracciones generan un tipo de  tensión en el músculo superando su resistencia.

Este síndrome genera dolor muscular durante las contracciones activas, pero también durante el estiramiento pasivo. El síndrome también puede producir tumefacción, y un aumento de la presión intramuscular. Además de pérdida de hasta 50% de la fuerza de contracción isométrica.

¿Cómo se origina este síndrome?

El origen puede venir de una lesión intramuscular. Esta lesión puede estar focalizada en los elementos estructurales del músculo, conocidos como miofibrillas o citoesqueleto. Ahora bien, las manifestaciones clínicas vienen de un edema en el tejido conectivo que rodea las fibras musculares que se hacen aproximadamente a las 24 o 72 horas de sufrida la lesión.

Este edema que se causa en la lesión, conduce a un aumento de presión en el músculo. Cuando el aumento de presión sucede en el músculo, se activan los nociceptores y entonces se genera el dolor. Por eso, aunque la lesión estructural se produce justo después del ejercicio físico, el dolor aparece más tarde.

La forma de identificar este dolor, es sencilla para las personas que practican ejercicio de forma habitual. Se distingue de una lesión mayor por su intensidad y por el tiempo de aparición. El dolor  causado por este síndrome aparece horas después de finalizar un entrenamiento y por lo general se acompaña de una pérdida de fuerza en el músculo lastimado.

¿Cómo es la recuperación de este síndrome?

Uno de los métodos que más se utilizan para tratar este síndrome, es el masaje muscular. Este masaje debe combinarse con antioxidantes, principalmente vitamina Cy E, pero al parecer este método no brinda muchos resultados. Años atrás se creía que este dolor provenía del cúmulo de ácido láctico, pero en la actualidad se sabe que no es ésta la razón principal.

Por ello, se lo más reciente para una recuperación eficaz es una terapia  basada en masajes con aplicación de frío. La crioterapia ayuda a disminuir el dolor y ayuda al músculo a bajar su tensión. También se recomienda fisioterapia en diversas modalidades de masaje, centrado en ejercicios físicos específicos, ultrasonidos e incluso estimulación eléctrica.

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